|

La localidad, situada en el cruce de calzadas Pino-Ledesma y Moral-Fermoselle (ésta, hoy, por calle Paneras), queda confirmada como paso y parada en época romana por el topónimo "El Villar"y la excelente Fuente Concejo, con tejado a dos aguas, la mejor de la comarca. De aquí le pudo venir la importancia que, en su día, tuvo su extinguida feria anual de San Pedro.
Antiguos despoblados son los pagos de El Villar, actualmente zona de huertos, próxima y a espaldas a la antigua fábrica de harinas, y el Teso Santo, probablemente santuario precristiano y lugar de la desaparecida Ermita de San Gregario. Las imágenes y otros elementos de dicha ermita, tras ser demolida, fueron recogidos y trasladados a la actual de Santa Catalina, dentro de la localidad. Virgilio Sevillano mantiene que es griega la inscripción de la piedra existente en la entrada de ésta y que dicha piedra perteneció a un templo de esa nacionalidad construido en la cima del Teso Santo y que, por tanto, debió ser anterior a la Ermita de San Gregario. Las Lloronas, tallas de piedra colocadas en dos vértices de la tapia del cementerio adjunto a la ermita, posiblemente contemporánea sala construcción de aquel, representan a las plañideras del Evangelio que gimen silenciosas, cubiertas con largo manto, ante las tumbas de los muertos, velando el sueño eterno de éstos.
ver galería de fotos
VOLVER
|